M 31: galaxia de Andrómeda

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La primera referencia existente a la galaxia de Andrómeda data del año 961, y fue hecha por el astrónomo persa Azophi, a la que en su Libro de las Estrellas Fijas describe como una nube pequeña en la constelación de Andrómeda.

La primera observación telescópica corresponde a Simon Marius en 1612. En 1764, Charles Messier la incluye en su catálogo con el número 31, dándole erróneamente el crédito de su descubrimiento a Marius en vez de a Azophi. William Herschel observó en su región central un débil brillo rojizo, pensando que era la más cercana de las grandes nebulosas y que no podía estar a más de 2000 veces la distancia a Sirio.

En 1864, William Huggins observó su espectro, y observó que no se parecía al que cabría esperar en un objeto nebuloso y sí al de uno hecho de estrellas, por lo que M31 era un objeto formado por estrellas (sin embargo, siguió siendo considerada durante mucho tiempo como una nebulosa). En 1885 apareció una supernova (catalogada como S Andromedae, y hasta la fecha la única registrada en ella) en su región central. Apareció en agosto de dicho año con magnitud próxima a la 6ª, ascendió hasta la 5, 4ª hacia el 17 de dicho mes para ir perdiendo brillo paulatinamente; dejó de verse en febrero de 1886: todavía el 1 de febrero de ese año pudo medirla Asaph Hall con el gran refractor instalado en Washington, encontrándola con magnitud 16ª. Se ha calculado que su magnitud absoluta fue de -18,2. Debido a que se consideraba a este objeto como muy cercano, la supernova fue considerada en su tiempo como una nova.

Heber Curtis descubrió en 1917 una nova genuina en Andrómeda, y buscando en placas fotográficas anteriores encontró 11 más. Al parecer 10 magnitudes más débiles que las novas registradas en la Vía Láctea, supuso que el objeto estaba a 500.000 años luz y que tanto ella como otros objetos similares, conocidos por entonces como nebulosas espirales, no eran nebulosas sino galaxias independientes. Esto fue la causa de un famoso debate en 1920 entre este astrónomo y Harlow Shapley -que defendía que eran en realidad nebulosas cercanas-, y que llegó a su fin cuando en 1925Edwin Hubble encontró estrellas cefeidas en fotografías de Andrómeda, dejando claro que tales objetos son en realidad galaxias similares a la nuestra, sólo que a grandes distancias, de modo que laNebulosa de Andrómeda (denominación que aún se encuentra en textos antiguos) pasó a ser conocida definitivamente como la Galaxia de Andrómeda.

En 1943 Walter Baade fue el primero en discernir estrellas dentro de la región central de la galaxia de Andrómeda, y también demostró que había dos tipos de cefeidas, lo que significó duplicar su distancia hasta un valor ya muy cercano al aceptado actualmente.

Ya en 1940 Grote Reber detectó emisiones de radio procedentes de esta galaxia, y en 1950 se realizaron los primeros radiomapas de ella, descubriendo también los astrónomos ingleses Brown yHazard que esta galaxia emitía ondas de radio en la banda de los 158.8 MHz, siendo la primera galaxia descubierta como objeto emisor de ondas de radio.

Robin Barnard, de la Open University, ha detectado 10 fuentes de rayos X en la Galaxia de Andrómeda (publicados el 5 de abril de 2004), utilizando observaciones del observatorio orbital XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea. Su hipótesis es que pueden ser posibles candidatos a agujeros negros oestrellas de neutrones, que calientan el gas entrante a millones de grados emitiendo rayos X. El espectro de las estrellas de neutrones es el mismo que el de los supuestos agujeros negros, pero se distinguen por sus masas -menores en el primer caso.

Imaging telescopes or lenses: Canon EF 70-200mm f/4L USM
Imaging cameras: Canon EOS 550D / Rebel T2i
Mounts: Skywatcher Neq6 pro synscan
Guiding cameras: QHY5
Software: DeepSkyStacker, PHD guiding
Dates: Oct. 11, 2013
Frames: 10×420″
Integration: 1.2 hours

Autor: Ivan Jevremovic
Astrofotografía del día de SPONLI 08/07/2014

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